Entendiendo los MOOC (y hasta pronto)…

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En Mayo de 2013, Proyecto 50 me invitó a realizar una charla en un Seminario de investigación sobre el tema de MOOC. La charla fue grabada y publicada en Septiembre y, aunque la compartí en línea tan pronto estuvo disponible, nunca llegué a escribir algo al respecto. Aprovechando que mi disco duro decidió morir y tuve que reinstalar todo mi sistema operativo, decidí aprovechar el tiempo volviendo sobre borradores que tenía, bueno, en borrador.

La presentación fue para mí un ejercicio muy interesante, pues decidí hacer un recorrido por cada una de las palabras que componen el término MOOC: Curso Abierto Masivo en Línea. Así que regresé sobre los elementos que componen un curso típico (no en detalle, por supuesto) y luego exploré un poco cuáles de esos elementos suelen ser protagónicos en un curso en línea, pasando de allí al papel que juegan los CMS, los LMS y los objetos de aprendizaje en todo este panorama, desembocando en una provocadora idea de un artículo de David Wiley y Jon Mott que muestra que todos estos sistemas han reforzado una mirada fragmentada del proceso de aprendizaje. Desde mi perspectiva, el aspecto clave de estos sistemas es que siguen promoviendo redes centralizadas.

La tercera palabra es, para mi, la más importante de toda esta discusión: abierto. Es fundamental porque es la más olvidada (y maltratada) cuando se habla de MOOC. En esta sección de la presentación, viajé hacia los orígenes del concepto contemporáneo de abierto, pasando desde Stallman y Wiley hasta Lessig, y recordando las múltiples iniciativas que prepararon el terreno para la aparición de conceptos como Recursos Educativos Abiertos y, más recientemente, Prácticas Educativas Abiertas. Desde mi perspectiva, estos no son temas triviales. Por el contrario, reflejan una mirada del mundo (y de la educación) muy particular, que se queda por fuera cuando se entiende abierto como sinónimo de gratuito.

En la segunda parte de esta sección, aterrizo (inevitablemente) en las ideas de conectivismo de Stephen Y George quienes, siguiendo los pasos de David Wiley y Alec Couros, lideraron la realización de CCK08, el primer curso ABIERTO en línea que se volvió MASIVO. Durante la experiencia distribuida de CCK08, serían Dave Cormier y Bryan Alexander quienes inventarían el acrónimo MOOC, que tan popular terminaría siendo. No está de más decir que tuve la oportunidad de vivir esto de primera mano. Lo suficiente como para hacer mis primeros experimentos propios, con sabor muy local, en 2009. Mis primeros cursos abiertos no fueron masivos, pero sí me permitieron vivir de primera mano muchos de los retos y de las realidades de diseño e implementación involucradas en estas experiencias distribuidas. Aparecen aquí luego (como no) los fantásticos experimentos de Jim y Alan con ds106.

Y aquí se genera un rompimiento claro, pues se hace necesario empezar a hablar de MOOC conectivistas (cMOOC) en el momento en el que aparecen otros que poco tienen que ver con la filosofía de aprendizaje que dió origen a CCK08 y al término MOOC. La presentación continúa con una historia reconstruida a partir de la información disponible en medios, que cuenta la emergencia de Udacity, Coursera y edX, enfatizando en las diferencias de fondo que hay entre estos enfoques y los que datan de 2008. No está de más advertir que la presentación se refiere al panorama tal como estaba configurado en 2013, así que a estas alturas ya podemos decir que es un documento desactualizado. O mejor, que puede ser complementado con lo ocurrido en el último año.

Aquí está la grabación de la presentación:

Y aquí los slides correspondientes:

Como decía, es mucho lo que ha ocurrido en el último año. La experiencia que vivimos con TRAL, por ejemplo, y un inusitado interés por la palabra MOOC, acompañado por un sorprendente desconocimiento de su contexto e historia. Cuando miro hacia atrás, no puedo evitar notar la animosidad que hay en mi presentación, en donde hablo con algo de rabia acerca de la forma en la que el término fue secuestrado y, en buena medida, alterado. Una pelea perdida.

El interés local me llevó a estar como invitado, primero, en un panel regional organizado por ACOFI (la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería) y, luego, en el Foro Mundial de Educación en Ingeniería, también organizado por ACOFI para la Federación Internacional de Sociedades de Educación en Ingeniería (IFEES). ¿La gran duda? Cómo hacemos para subirnos rápido al tren de los MOOC. Esta pregunta se avivó también por causa de eventos como el que fue organizado en Miami y en donde cada representante de una Universidad pagaba algunos miles de dólares por escuchar hablar acerca de cursos ABIERTOS. Ni hablar del contrasentido.

A lo largo del año pude escuchar en vivo en Denver a Daphne Koller (y sorprenderme con ello) y escuchar de primera mano relatos de docentes asistentes a agresivas reuniones de negocios en donde Coursera planteaba su visión, sugiriendo que el interés principal no es el pedagógico sino, como buen startup, el modelo de negocio que genere rentabilidad. También estuve en contacto con visiones menos comerciales y más académicas, como la de Jennifer de Boer, de MIT, quien hablaba principalmente de los resultados de algunas investigaciones realizadas sobre los primeros cursos ofrecidos por MITx y Harvardx.

Para completar, a lo largo de estos meses pude ver como la palabra MOOC se convirtió en el nuevo término de moda. Pude ver cómo todo tipo de personas (desde académicos hasta vendedores) encontraron en esa palabra una notable fuente de sustento y de visibilidad. Incluso cuando no tenían muy claro de qué estaban hablando. Hace unas semanas el término apareció de nuevo, por una consulta que terminó generando un post.

Pero no sólo eso, sino que me puso a reflexionar de nuevo. ¿Tiene sentido seguir tratando de que otros tengan mayor claridad respecto al espíritu que estaba detrás de esa palabra? Hoy lo veo como pelea perdida. Hoy, prefiero decir que lo que hago, y lo que quiero hacer, no son MOOC. Quiero seguir trabajando en experiencias de aprendizaje abierto, explorando prácticas educativas abiertas y buscando espacios para seguir promoviendo la reflexión sobre el aprendizaje personal y sobre el papel y potencial de apoyo al aprendizaje que tiene la tecnología de la que disponemos actualmente.

Hoy, prefiero decirle adiós a los MOOC. Que tengan una buena vida y, ojalá, que evolucionen hacia formas de aprendizaje menos centralizadas y más generativas. Sin duda seguiremos encontrándonos con ellos pero, mientras tanto, es hora de avanzar a nuevos experimentos, que nos ayuden a creer que otros mundos, menos corporativos, son posibles.

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MOOC o no MOOC?

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Hace unos días, Claudia Zea me pidió ayuda con algunas preguntas para un panel sobre MOOC al cual estaba invitada, así que terminé escribiendo algunas cosas de las que tiene sentido dejar registro aquí.

Para mi sigue siendo muy interesante observar el movimiento que este asunto sigue provocando y (debo decirlo) la persistente desinformación al respecto, que limita (desde mi perspectiva) la posibilidad de tomar decisiones sensatas y coherentes con el contexto local pero, sobre todo, que nos aleja de discusiones de fondo… También debo decir que he terminado por aceptar esta situación como algo que no puede ser cambiado. La percepción pública sobre los MOOC no será algo que cambie debido a la cantidad de material disponible sobre el tema desde antes de 2011, sino que dependerá de quién tenga el megáfono más grande. En un entorno de alta saturación informativa y de tiempo limitado para construir posiciones críticas, esto se está volviendo bastante frecuente. Los espejitos de colores siguen tan vivos como siempre. Pero esa es otra historia.

En fin, aquí están las preguntas y las respuestas que elaboré en un rato ‘libre’. Aunque hay cosas en las que uno podría (debería?) profundizar mucho más (como por ejemplo el rol de la formación docente en todo esto) y hay muchas ideas que necesitan explicarse mejor, este es un buen abrebocas de mi posición personal al respecto. Preferí publicar ideas en borrador, pues de lo contrario no voy a volver a escribir :):

Pregunta 1: ¿Cómo podría Colombia, como país en desarrollo, implementar estas nuevas metodologías de aprendizaje [MOOC] y garantizar el mismo tiempo acceso y calidad en la formación en Educación Superior?

El panorama de los MOOC no es diferente, en realidad, al de otros tipos de contenidos y materiales educativos pre-existentes. En ese sentido, ‘implementar’ significa en muchos casos simplemente usar (así como se usa un libro de texto en un curso convencional), pero con una importante diferencia: el acceso a los MOOC no está condicionado al acceso a una institución educativa. Como oferta de formación, los MOOC prometen una ampliación de acceso que es posible gracias a la gratuidad que caracteriza a muchos de los proveedores actuales. Por su parte, en términos de calidad, hasta el momento se define por contagio: corresponde al prestigio de la institución que crea el curso, no a características intrínsecas del producto (aunque esto es un aspecto en permanente evolución).

Ahora, sería equivocado presumir que el simple acceso a cursos de determinada calidad equivale a una experiencia completa de formación en Educación Superior. En este contexto, opciones como los MOOC podrían servir para nivelación en áreas básicas o estar articuladas con planes de estudio existentes, por ejemplo, combinando las ventajas de un modelo con las de otro. Aprovechando los puntos fuertes de estas opciones, pero en articulación con la oferta existente. Y contemplando discusiones acerca de validación, certificación, acompañamiento local, etc., necesarias para que tales modelos tengan un espacio real en el entorno institucional, que responda a los intereses de cada institución específica.

Es importante considerar, además, las habilidades requeridas para la participación exitosa en cursos como estos (que profundizan en lo que sabemos respecto a los cursos en línea ‘normales’ desde hace tiempo): alta auto-regulación de parte del estudiante, habilidades de uso de la tecnología que exceden lo social y, ante todo, una alta motivación intrínseca (esto sin mencionar, por supuesto, que buena parte de la oferta más interesante está en idioma inglés, lo que nos enfrenta a la brecha del idioma). Desde mi perspectiva, la pregunta de fondo sigue siendo cómo inspirar en los estudiantes el interés por lo que representa una formación en Educación Superior, más allá de los argumentos tradicionales que empiezan a estar cuestionados por las condiciones económicas planetarias. Esto es algo que la tecnología por sí sola o los MOOC no van a lograr, al menos en gran escala.

Por supuesto, un segundo aspecto de implementación corresponde al desarrollo de MOOC locales. Para ese caso, se vuelve muy importante analizar cuál es el sentido de producir y cuál puede ser el camino razonable para cada institución. Para algunas, un MOOC puede ser una vitrina parcial de su oferta formativa, con la intención de que el estudiante potencial experimente el estilo de trabajo de la institución antes de inscribirse. Para otras, puede ser parte de su portafolio de responsabilidad social. Para otras más, una alternativa para resolver problemas de nivelación específicos de sus poblaciones estudiantiles. En cualquier caso, la evaluación del beneficio obtenido frente al costo del desarrollo de un MOOC (según los formatos instruccionales que adquirieron alta visibilidad durante 2013) es indispensable a la hora de decidir cómo abordar el tema. Esto es, si se trata de hacerlo de manera responsable, pues de unos meses para acá muchas organizaciones con contenidos publicados en muy diversas plataformas han decidido que eran pioneras en el tema de los MOOC y no lo sabían (ajá). No importa que la O de Open (abierto) esté de por medio.

Con eso dicho, desde mi perspectiva veo una advertencia a la hora de pensar en este tema, casi obvia pero importante: Una plataforma tecnológica específica no es suficiente para “subirse al bus” de los MOOC. Hay personas y empresas ofreciendo servicios de instalación de plataformas tecnológicas de soporte a los MOOC que de poco sirven si la institución no cuenta con una estrategia clara frente al tema. Es importante un análisis de los motivos, las posibilidades y las implicaciones (buenas y malas) que estos temas tienen para la institución, que sirva de marco a sus decisiones estratégicas al respecto. Esto tendría que ser una trivialidad pues venimos hablando de ello por casi décadas, pero igual sigue ocurriendo.

Pregunta 2: ¿Es cierto que las nuevas metodologías de enseñanza como los MOOCs, se han convertido en un modelo innovador de enseñanza y aprendizaje que podría potencialmente debilitar o remplazar las metodologías de enseñanza y aprendizaje convencionales?

Depende qué se entiende como “modelo innovador”. Las plataformas de MOOC, en general, refuerzan una lógica educativa muy cercana a la clase magistral convencional, en donde el aprendiz escucha a un experto y luego contesta preguntas acerca de lo que el experto dijo. En este sentido, la pregunta abre una discusión crucial: se trata de buscar nuevas metodologías de enseñanza, o nuevas metodologías de aprendizaje? Una cosa no excluye a la otra, pero el énfasis que se pone define esfuerzos y se refleja en la tecnología utilizada.

En todo caso, hablar de “debilitar o reemplazar” tiene sentido sólo si el impacto en términos de acceso es alto. Incluso en Estados Unidos, este tema de los MOOC está perdiendo impulso (esto es, está llegando a un punto estable) y, de hecho, algunos de los proveedores más grandes están empezando a plantear estrategias de negocio que los convierten progresivamente en poco más que un proveedor de contenido adicional a los tradicionales.

No está de más recordar que iniciativas como edX tienen un foco mayor en la realización de investigación sobre los resultados del uso de los MOOC, con lo cual en el mediano plazo podrían aparecer hallazgos interesantes respecto a la efectividad de diversos esquemas instruccionales. Aún así, es aventurado e incluso alarmista hablar de un eventual reemplazo de una cosa por otra. No está de más decir, en todo caso, que esta puede ser una buena excusa para volver a discusiones de fondo que no terminan de estar resueltas: ¿Por qué tenemos las metodologías que tenemos? ¿Cuáles conviene conservar y cuáles necesitan actualización?

Pregunta 3: ¿Cuáles son los retos del sistema educativo Colombiano, ante la implementación de estos nuevos modelos educativos?

Desde mi perspectiva, el enorme reto para las instituciones es no sucumbir a la presión del mercadeo y de las empresas que están detrás de estas iniciativas. Es un reto acercarse a estas oportunidades emergentes de manera calculada, y aprovecharlas para retomar discusiones de fondo respecto al papel de las instituciones educativas en la sociedad actual (como escenarios de formación, entes certificadores, garantes del comportamiento profesional y ético de sus egresados, etc.).

Ahora bien, la autonomía institucional hará que aparezcan multitud de ofertas de todo tipo, tal como está ocurriendo en otros lugares. Organizaciones con todo tipo de cursos (buenos y malos) montados en muy diversas plataformas tecnológicas, han empezado a llamar a sus productos “MOOC”, con frecuencia aprovechando este término de moda para ‘reencauchar’ sus ofertas, pero sin ofrecer algo nuevo desde el punto de vista del aprendizaje. Esta situación implica, para quienes trabajan en este tema, una responsabilidad enorme: tanto grupos de investigación como encargados de decisiones (institucionales y políticas) necesitan profundizar en los orígenes, sentido y efectos de estas tendencias emergentes.

Desde los gestores de política, esta comprensión puede llevar (ojalá) a una claridad respecto a los efectos que la provisión descentralizada de ofertas formativas tiene en el entorno, y (ojalá) a una definición de reglas del juego (en áreas como la certificación, por ejemplo), que abra nuevas posibilidades de acceso y reconocimiento a la vasta mayoría de la población que está por fuera del sistema de educación superior.

Pregunta 4: ¿Cuáles estrategias pedagógicas innovadoras están desarrollando actualmente las instituciones de educación en Colombia (intercambio de estudiantes, aprendizaje online y a distancia, nuevos modelos de enseñanza) para enfrentar los retos de las nuevas tendencias educativas en el mundo?

Desde mi experiencia personal, no puedo dejar de mencionar que el curso Grupos, Redes y Comunidades (GRYC) de 2010 fue una de las primeras experiencias cMOOC (MOOC conectivistas) en realizarse en América Latina. Esa línea tiene continuidad con el taller TRAL (Tejiendo Redes de Aprendizaje en Línea) que propone una experiencia de aprendizaje distribuida en donde cada participante contribuye desde su espacio personal en la red y en donde no existe una única plataforma centralizada en la que ‘ocurren’ las cosas. La distribución construye autonomía y busca que cada aprendiz descubra, desde la vivencia práctica, las implicaciones de gestionar una presencia en línea. Estas han sido experiencias abiertas en las que cualquier persona puede participar, pero que ocurren en el marco de programas formales, generando una interacción enriquecida entre participantes con intereses y motivaciones muy diversas.

Insisto en que este tipo de experiencias son ejercicios experimentales que ponen a prueba otras formas de aprender con el uso de la tecnología. Si bien de aquí se desprenden nuevos roles que el docente asume, el punto de partida de las reflexiones es la pregunta respecto a qué implica aprender con apoyo de la tecnología en este momento histórico.

Pregunta 5: ¿De qué forma estas estrategias están transformando la educación? ¿Cuáles son las consecuencias en términos de acceso, inclusión y calidad de la educación que se provée? [sic]

Como mencionaba arriba, la ampliación del acceso sigue siendo una promesa potencial, pues las habilidades de entrada a ofertas como los MOOC siguen siendo altas y limitadas a sectores de la población que ya tienen un nivel alto de formación. Las estadísticas de acceso a MOOC son reveladoras en ese sentido. Quienes más se inscriben en cursos MOOC y los completan, son profesionales en busca de actualización puntual. Si bien esta es una oportunidad importante para países como Colombia (para la actualización de sus docentes universitarios, por ejemplo), el impacto que esta oferta está teniendo en los niveles de pregrado o de secundaria todavía es marginal. En este sentido, algunos comentaristas llaman la atención respecto a que escenarios como los MOOC pueden conllevar, a la larga (y paradójicamente), a la profundización de brechas existentes, debido a que concentran oportunidades en poblaciones que ya tienen un alto nivel educativo.

En cuanto a la calidad, es una discusión que sigue dependiendo del enfoque que se utilice. Desde mi perspectiva, cuando estamos frente a un entorno tecnológico con información abundante proveniente de fuentes de todo tipo, en donde un individuo puede operar en una escala global sin la necesidad de un título profesional, es indispensable preguntarse (de nuevo) qué es calidad educativa, y cuál es el papel que las organizaciones tradicionales (tanto instituciones como organismos regulatorios) juegan frente a ella. Estos son cambios y discusiones que no ocurrirán dentro de poco, pero que es importante empezar a abordar.

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Y eso es todo de momento. Mucho por ampliar y mucho por procesar en un río realmente revuelto, en el que ciertos pescadores (tanto comerciales como académicos) obtienen insospechadas ganancias. A veces, a costa de un futuro (posible) que se nos escapa sin que nos demos cuenta.

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Sobre portafolios digitales (ePortafolios)…

Publicado en Ambientes Personales de Aprendizaje (PLE), e-Learning

Desde hace tiempo tengo en la cabeza poner en blanco y negro (o al menos en escala de grises) algunas ideas sobre el tema de portafolios electrónicos. Hacía días me había encontrado un post de Stephen donde habla al respecto, en el cual hay un enlace a un documento de Helen Barrett que esquematiza de manera muy clara dos posibles usos para un portafolio. Lo compartí en Twitter y, al parecer, despertó interés entre varias personas.

Resulta que el documento de Helen incluye un esquema muy interesante que tiene una traducción al español. Sin embargo, encontré que en esa traducción faltan algunas cosas que están en el diagrama original, así que decidí hacer mi propia traducción, siendo lo más fiel posible al original (tanto en contenido como en forma). Este es el diagrama (ya se lo envié a Helen para que, si lo desea, lo actualice):

Balanceando las dos caras de los ePortafolios

Entre las cosas importantes del diagrama está la identificación del papel que el portafolio cumple como apoyo al proceso de aprendizaje y como vitrina de los productos que lo evidencian, así como la forma en la que estos dos usos responden a procesos de reflexión diferentes: uno más inmediato y uno más retrospectivo. Uno que está asociado a una evaluación formativa (no tan frecuente) y otro a una evaluación sumativa (la más habitual).

Ponerlo en términos de procesos tiene como ventaja que la discusión no se centra en una tecnología específica. De hecho, como lo sugiere el diagrama, un blog puede ser suficiente para soportar la construcción de un portafolio. Lo que me lleva al centro de esta entrada pues, al menos en mi experiencia reciente, pareciera que este tema suele estar muy enfocado en una palabra: Mahara.

Tengo que admitir que, después de varios años de tratar de ver el mundo en términos de distribución (en lugar de centralización), me cuesta trabajo pensar en que un sistema centralizado (sea un LMS o un sistema de portafolios) sea la mejor opción para apoyar procesos de aprendizaje personal (no personalizado) enfocados en el desarrollo de la autonomía. Claramente, pueden ser más cómodos desde una perspectiva institucional, pero limitan enormemente el desarrollo de las habilidades de gestión de la información personal y de la presencia en línea, cada vez más importantes en un momento en el que los intereses corporativos están dando cierre a una etapa de alta expectativa, mucha esperanza y, diría yo, incluso de ingenuidad.

Por eso, en sintonía con lo que menciona Stephen, desde hace rato veo con mucho interés A domain of one’s own, el proyecto de la Universidad de Mary Washington liderado por Jim Groom, que busca poner en juego las ideas de ciberinfraestructura personal de Gardner Campbell y desarrollar en docentes y estudiantes capacidad para gestionar su presencia en línea y su información personal, en donde el blog auto-alojado, independiente de proveedores de servicio específicos, tiene un papel protagónico.

Detrás de esto hay toda una discusión respecto al papel de las instituciones educativas (como para variar). En un entorno de escasa disponibilidad tecnológica, es justificable que la institución provea servicios centralizados. Tal como ocurrió con el correo electrónico en los 90s. Pero cuando el entorno cambia de manera tan radical como lo ha hecho en los últimos años, se hace indispensable revisar el papel que juega (o podría jugar) la institución educativa frente a estos temas, considerando la misión formativa que define su naturaleza.

Así las cosas, la discusión no puede estar limitada a la conveniencia institucional de los sistemas centralizados (en términos de seguridad, integración y control, por ejemplo, para no mencionar la obsesión con el Big Data sobre la que advierte Barbara Bray), sino que debería incluir un análisis de los efectos (positivos y negativos) de usar una configuración tecnológica determinada en la capacidad de los estudiantes (y docentes) para responder con criterio al escenario actual, saturado de empresas que crean sus fortunas con los datos personales que (a veces sin saberlo) compartimos todo el tiempo.

Por eso no termina de convencerme Mahara. No por sus características técnicas, sino porque es posible usar otro tipo de herramientas para este fin (como un blog, otra vez), y al usarlas estamos contribuyendo a desarrollar (ojalá) ciertas habilidades que todavía no vemos como urgentes pero que son decisivas (desde mi perspectiva) para ejercer una verdadera ciudadanía global.

Así que si usted quiere organizar su propio portafolio (o promover en sus estudiantes su uso), anímese a empezar por un diario de aprendizaje, y luego piense en cómo puede visibilizar/articular ciertas zonas de él para hacer visibles sus productos de aprendizaje. Eso lo puede hacer con un blog (y aquí es inevitable recomendar WordPress). No se necesita más.

Lo anterior complementa, obviamente, mis razones para usar un blog. Como de costumbre, son argumentos en permanente evolución.

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Compilando audio/video…

Publicado en Herramientas Web 2.0, Software social, Tecnología, Tecnología para comunidades

En su época, me gustaba bastante un servicio llamado vodpod (RIP), que permitía compilar en un único lugar videos de diversos servicios (youtube y vimeo, en especial, los que más consulto) y armar listas con ellos.  Algo como pinterest, pero para videos, con un útil enlace que vivía en la barra de herramientas del navegador.  En mi blog esas listas terminaron embebidas en el sidebar de mi blog, bajo el título “Lo que estoy viendo”, el cual se actualizaba automáticamente.

Como se está volviendo costumbre, VodPod fue vendido a otra empresa, que decidió reenfocar su servicio dejando a muchos usuarios “colgados de la brocha” (expresión de algunos de nosotros en Colombia).  Ante la ausencia del servicio, abandoné la costumbre de compilar cosas.  De vez en cuando alimentaba listas de YouTube pero, dado que no todo lo interesante está allí, eso también quedó en el tintero.  Llegué a hacer una lista también en Vimeo, pero definitivamente no hace tan sencilla la organización de la información.

Así que opté por usar hashtags en Twitter para compilar, por ejemplo, videos de animaciones.  Lo malo es que para otras personas resulta dispendioso regresar sobre el archivo de otros buscando videos específicos (o simplemente no se ve como una posibilidad hacerlo).  Twitter (y Facebook) siguen teniendo en fuerte foco en la inmediatez, a pesar de lo que muchos digan. Para completar, Twitter se unió el año anterior a las empresas que decidieron abandonar la provisión de canales RSS, con lo cual el flujo de información desde allí hacia cualquier otro lado se hace levemente más difícil (aunque hay que recordar que Twitter, a diferencia de otros servicios, permite descargar el histórico de twits, y es amistoso con aplicaciones abiertas como Archive my tweets).

En cualquier  caso, el asunto es que me quedé sin un sitio fácil de alimentar para compilar y compartir los archivos de medios que encontraba interesantes, tanto de audio como de video.  La necesidad apareció hace días, a partir del hallazgo de las excelentes compilaciones de One small window y de un post de José Picardo de hace un par de días que tenía incrustados cuatro videos de Vimeo. ¿Cómo conservarlos de manera sencilla?

Decidí volver a mi estimada instalación de WordPress y empecé por crear un nuevo blog (lo que viene a continuación, casi todo, puede ser hecho también en un blog público de wordpress.com, por cierto), al que llamé simplemente Media. Con eso, ya tengo un lugar en el cual compilar videos y audio de diversas fuentes (o al menos, sus códigos incrustados). Ahora, ¿cómo lo alimento sin tener que ir cada vez a la interfaz de administración del blog?

Primera opción: publicación a través de correo electrónico. Los blogs de wordpress.com permiten (al igual que blogger) configurar una dirección privada a la cual uno puede escribir para publicar entradas. Esta funcionalidad está disponible para blogs auto-alojados en el plugin Jetpack.  Cuando uno instala JetPack, puede asociar su blog auto-alojado a su cuenta de wordpress.com, y luego generar una dirección privada para publicación.

Con eso hecho, la vida es bastante sencilla. WordPress tiene la capacidad de convertir de manera automática URLs de YouTube y Vimeo (al menos) en códigos incrustados que despliegan el video en el blog.  No obstante, esto no funciona cuando el protocolo es https o cuando uno usa, por ejemplo, la dirección corta de YouTube (youtu.be).  Felizmente, al publicar a través de  correo electrónico es posible usar una serie de shortcodes que resuelven este problema. Es más, JetPack habilita un conjunto más amplio de shortcodes que permiten insertar contenido desde una buena cantidad de servicios (o al menos, desde casi todos los populares). Incluso habilita el uso de LaTeX, pero esa es otra historia.

¿Y entonces cómo funciona? Para publicar un enlace a un video en mi nuevo blog, basta con enviar un correo a la dirección de correo que genera WordPress, que contenga el shotcode [ vimeo ] y [tags] etiquetar la nueva entrada de manera automática. Lo importante de las etiquetas es que no sólo me permiten filtrar luego mi información, sino generar feeds RSS filtrados, con los cuales puedo hacer cosas más interesantes. :)

Así que cuando me encuentro un video que me interesa, simplemente selecciono la opción “Enviar por correo”, enviando a la dirección de publicación automática y usando los shortcodes adecuados.  Bonus: Basta con compartir la dirección de publicación con otras personas y ¡listo! Usted tiene un espacio de compilación colectiva de medios, con posibilidad de agregar etiquetas (más abierto) o categorías (más restringido).  Cool.

¿Pero esto en un blog no se ve muy feo? Para nada. Recuerde que Tumblr también es un blog, a la larga. Por el momento, decidí usar la plantilla TwentyFourteen de WordPress 3.8.  Pero entre el montón de plantillas gratuitas disponibles hay muchas capaces de desplegar archivos de medios de formas visualmente agradables. Es cuestión de seleccionarlas.

Entonces, puedo recopilar fácilmente enlaces de YouTube, Vimeo, TED, SoundCloud, Blip, Flickr, DailyMotion, e incluso Slideshare y Scribd.  Todo enviando un simple correo electrónico desde mi computador o mi teléfono. O desde el de cualquier persona que tenga la dirección de publicación automática.

Pero, me falta algo. Grooveshark no está incluido en los servicios con shortcode. ¿Qué hacer? De nuevo, los plugins de WordPress salvan el día. Hay uno que, justamente, habilita el uso de un shortcode para incrustar archivos de audio de grooveshark en un post. Y también funciona con publicación por correo electrónico. Este es el único detalle que no funcionaría en un blog de wordpress.com, pero es apenas un detalle, digo yo.

Y falta algo más. ¿Cómo comparto las cosas que estoy compilando? De nuevo, la maravilla de los feeds RSS. Usando bien sea Twitterfeed o servicios como If This Then That, se pueden enlazar las publicaciones del blog con otros servicios. Así, cuando uno envía el correo electrónico con el enlace, la nueva entrada en el blog se propaga a Twitter, por ejemplo, y de allí a Facebook, por decir algo.  ¿Lo mejor? Se está compartiendo pero usted sigue teniendo algo de control sobre la información que está compilando. (No está de más decir que esto funciona de manera muy similar en Blogger.  Sin embargo, en lo personal ya me estoy aburriendo de que sus robots lean cada línea que escribo o leo buscando cosas para venderme. Por eso desde hace años no uso Gmail. En el balance entre conveniencia y privacidad, al menos en ese caso prefiero que gane la privacidad. Vana ilusión, tal vez).

Nada mal.

Esto funciona para mis necesidades. ¿Dónde más puede servir, dado que algún profesor puede estar leyendo esto? Suponga que sus estudiantes están compilando archivos de medios en relación con una temática específica. Usando esta configuración, todos pueden contribuir a través del correo electrónico a una compilación común, organizada y categorizada según la conveniencia de cada grupo específico. Si los estudiantes etiquetan sus contribuciones con su nombre o grupo, por ejemplo, usted puede obtener rápidamente reportes de cuántas y cuáles cosas han sido compiladas por cada estudiante/grupo. Y como es un blog suyo, puede reutilizar la información todas las veces que lo necesite.

Este ejercicio fue interesante pues muestra otra aplicación (nada novedosa, debo decir) para un blog. No se trata sólo de una excelente herramienta de apoyo a la escritura reflexiva, sino que permite hacer muchas otras cosas, entre ellas apoyar procesos colaborativos. No es la herramienta que lo resuelve todo, obviamente (no existe). Pero lo cierto es que sigue estando taaaan subutilizada…

En fin, ahora tengo un lugar para compilar los videos/audios y otras cosas que me interesan. ¿Lo mejor de todo? Hace parte de mi ciberinfraestructura personal. :)

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Momentos del 2013

Publicado en Thoughts

Algo que se hizo más claro para mí durante el 2013 es que la gran narrativa que llamamos vida se compone en realidad de infinidad de pequeños momentos, que a veces cobran sentido sólo cuando son contemplados en conjunto, usando la perspectiva que da el tiempo.  El asunto es que la prisa con la que vivimos (no está de más resaltar que la primera persona del plural es una generalización incorrecta, pero que hace más agradable el texto) obstruye hasta cierto punto nuestra capacidad para reconocer esos momentos decisivos y, por ende, limita nuestra habilidad de recordarlos de manera consciente.

Pensando en ello, decidí hacer una lista no exhaustiva (obviamente) de algunos momentos confrontadores, sorprendentes, felices e inspiradores del año que acaba de terminar.  Es un ejercicio sin clasificación específica, más allá de la temporal.  Más bien, las posibles categorías emergerán luego.  A ver cómo resulta.

Entonces, momentos diversos de 2013, en orden mensual:

Enero

  • Varias semanas con mi mamá, acompanándola, ayudándole. Poniéndonos al día con montones de cosas. Tratando de encarrilarnos nuevamente con montones de temas.
  • Almuerzo con mi abuelita, mi mamá y mi tia en Andrés Carne de Res. Tomé un camino erróneo para regresar, tratando de salir de un trancón. Mi abuelita estaba muy preocupada. La extraño.
  • Con un pequeño grupo de tercos aventureros (Daniel Jimenez, Enith Castaño, Francisco Morfin, Luz Pearson, Machi Alonso, Paola Dellepiane, Edgar Altamirano, Claudia Guerrero) decidimos hacer de manera conjunta un taller abierto en línea sobre redes de aprendizaje. TRAL aparece en el horizonte.

Febrero

  • Cumpleaños con rumba latina (después de algún tiempo sin ella) en Trilogía en Medellín. Buen lugar, buena música, en compañía de @anamasala y amigos nuevos y viejos de EAFIT (Claudia, Pacho, Natalia, Carlos, Javier, Yamile, Catalina, Lina (x2), Antonio).

Marzo

  • Squirrel Nut Zippers en vivo!! Aahhh! Qué maravilla ver a una banda que sabe lo que está haciendo. Y Monsieur Periné y Black Cat Bone hicieron lo suyo. Excelente show!
  • Después de pocas semanas de haberlo decidido, inicia la fantástica aventura en la que se convirtió TRAL en 2013. :) Sorprendido por el entusiasmo, la entereza y el empuje de quienes lideran el proceso.

Abril

  • Un desayuno en casa de Vera Rex.
  • Un te en Palermo con Machi Alonso.
  • Un postre nocturno con Paola Dellepiane y su esposo
  • Un almuerzo con Mariana Maggio
  • Un encuentro en línea que se desbordó hacia lo presencial. Experimento/juego con Luz Pearson, Paola Dellepiane, Machi Alonso, Sergio Gutman, varios profesores del Colegio Las Cumbres y participantes de TRAL de diversos países. Una grata experiencia, seguida por una animada conversación al lado de una casa arzobispal (si mal no recuerdo)
  • Un puente colgante en Mendoza, con un intento de video timelapse manual.
  • Una divertidísima visita al museo con Melina Masnatta
  • Un maletín cargado a mis espaldas, lleno de botellas de vino mendocino que llegarían hasta Medellín.
  • La medición de la circunferencia terrestre por niños de escuelas de Mendoza.
  • Una visita a las entrañas y el pasado de San Telmo, y un artesano que talla monedas de todo el mundo…
  • Participación en el encuentro de expertos y lanzamiento del Instituto IBERTIC de la OEI. Desvirtualización de Dolors Reig e Inés Dussel.  Reencuentro con el estupendo equipo que nos acompañó en el memorable EduCamp Buenos Aires en 2012. También con Mónica Trech.
  • Estimulante conversación de final de la mañana con María Teresa Lugo y parte de su equipo de IIPE-Unesco.

Mayo

  • Una visita sorpresa a mi abuelita en el día de la Madre. Muy contentos! :)
  • Presentación “Entendiendo los MOOC”.  Por favor pongan sus phasers en modo anti-hype. :D

Memorable visita a Guadalajara, por invitación de ITESO. Muchos momentos inolvidables con Francisco Morfin, Liliana García, Nilda Córdova y Lorelí Padilla, principalmente. Grandes amigos a quienes no había llegado a conocer. Un viaje que alimentó el estómago, la mente, el espíritu y el alma:

  • Mariachis y la extraña, fascinante y evocadora obra de Sergio Bustamante en Tlaquepaque
  • Les Sacqueboutiers en vivo, tocando música sacra en el templo de San Agustín. Sorpresa: la gran emoción de la violinista frente a una pieza perfectamente ejecutada. Felizmente hay gente a quien le interesa mantener vivo este tipo de música.
  • Noche de concierto en el Teatro Degollado, con la Orquesta Filarmónica de Jalisco interpretando obras de Juan Pablo Contreras, Saint Saëns y Stravinski.
  • Tuétanos, torta ahogada, birria, tortas del santuario, sopa de fríjol, pozole, enchiladas con mole, tejuino, entre otras cosas. 10 kilos más de peso y una exploración a todo nivel de la comida local. Abrumadora hospitalidad (en el buen sentido)!
  • Una sorpresa: En ITESO hablan tanto de los aciertos como de los errores y los problemas. Un nivel de auto-crítica indispensable si queremos avanzar.
  • Una y otra vez, conversaciones estimulantes.  About the world we live in and life in general.
  • @fmorfin se anima a transmitir la presentación de Jean Luc Ponty desde el Teatro Degollado en Guadalajara. Finalmente, alguien más que emite a través de #reAprender radio! :)
  • Escuché de parte de Hattie la frase más impactante que me han dicho en mucho tiempo: “Gracias por enseñarnos a volar”.  Un inesperado recordatorio de que lo que hacemos cuenta, en los lugares menos esperados. Infinita gratitud.

Junio

Sobrecarga de Virtual Educa:

  • Terminé participando en un montón de actividades y completando en total varias horas de conferencias.
  • Reencuentro con María Elena Chan, luego de verla en Guadalajara, y desvirtualización de varias personas de UPB de la época de DocTIC!!
  • Reencuentro con varios miembros del comité del Informe Horizon durante la reunión que se llevó a cabo (Cesar Nunes, Cristóbal Suárez, Elena García, Philippe Desenne, Larry Johnson). Estuve en el panel de presentación del informe y recordamos a CogDog y a Rachel Smith durante la cena con Larry.  Un mundo pequeño. :)
  • Nuevo encuentro con Vera y desvirtualización de Fernando Santamaría mientras explorábamos Explora. :)
  • A mansalva, terminé traduciendo para un profesor alemán un panel en el cual él estaba presentando, y luego hice la traducción al español de su intervención. Dolor de cabeza por el esfuerzo, pero creo que salió bien.. :)

Julio

Viaje a Denver, a participar en la Biennial de las Americas:

  • Una reconocida presentadora que, al menos en temas educativos, es exactamente una presentadora.
  • Una entretenida (y poco afortunada?) metáfora de parte de una conferencista, que no dejaba de hablar de ‘pies’. Tanto el propio como los ajenos.. :)
  • Una larga caminata para visitar Whole Foods. La pobreza en USA, a pesar de todo, sigue estando varios estratos por encima de la pobreza latinoamericana.
  • Tal vez el mejor postre del año en The Cheesecake Factory. Enormes porciones!
  • Un divertido conferencista dice algo muy sensato: Lady Gaga no sirve para nada en una tribu indígena. El contexto es determinante.

Un espantoso lumbago en la cintura me recuerda la necesidad de parar. No es divertido sentir cada uno de los músculos que intervienen en el acto de caminar. Incapacidad total.

Agosto

Tardes de caminata, plantas y orquideas con mi mamá, durante la Feria de las Flores. Casi un año después, finalmente tengo la oportunidad de que mi mamá conozca el lugar en el que vivo ahora… :)

Viaje a Europa, con @anamasala:

  • El plato más memorable del año: una entrada con calamares  y leche de pino en Bror, en Copenhague. Una preparación perfecta, con un vino español fabuloso. Y un sous-chef colombiano que ojalá tenga mucho éxito.
  • Comí canguro en Berlín, tomé cerveza con limón y encontré un lugar con vitrolas en cada mesa (The sixties). Pero no funcionaba. Tuve que esperar a Barcelona para encontrar unas que funcionaran.
  • Sorpresa ante la diversidad de espacios en Berlín, que me recordaban a las calles de Rio (por momentos) y luego a las de Buenos Aires (por momentos), y luego a cosas que no conocía antes.
  • Un descubrimiento personal: a Europa le pesa la historia.  Mejor, al planeta le pesa la historia. Pero es algo que no parece tener tanta importancia al menos en Colombia. Somos demasiado inmediatistas… En la segunda guerra mundial, los alemanes pensaban en un imperio de mil años, en un intento por encontrar su propia identidad.
  • En relación con este peso de la historia: en 2010 se realizó el pago final de las reparaciones a cargo de Alemania con motivo de la Primera Guerra Mundial. Casi 100 años después.  En 2005, en acto protocolario, el gobierno danés perdonó la deuda de “Sound Dues” que tenía el gobierno brasilero desde el siglo 19.  Con eso, los libros contables pudieron ser finalmente cerrados. Nos falta perspectiva…
  • Comí currywurst.  Poco memorable. :)
  • Una frustración: Peristal Singum estaba cerrrado. ¡Cerrado!
  • Una ciudad con un pie en el pasado y otro en el futuro: Copenhague.
  • Paseo en bote por el Sena, en Paris, después de kilómetros de caminata. Llegando al lugar adecuado en el momento adecuado.
  • Observación: algunos hombres dejan salir sus raíces primates más profundas (en serio) cuando ven a una mujer soltera que llama su atención. Aún más llamativo si ocurre en un bote en el Sena..

Septiembre

  • Aprendí un montón sobre la sombre (desde la perspectiva junguiana) de la mano de @anamasala en su cine foro sobre “El hombre de al lado”
  • Presentación en el II Encuentro de Estudios Coreanos en Colombia. Descubrimiento? O no trajeron a los más duros en temas de educación y TIC en Educación Superior o, efectivamente (como ellos mismos nos dijeron), lo que estamos haciendo está en algunos aspectos más adelante de lo que ellos hacen. Mucho para pensar ante este inesperado comentario.
  • Septiembre 25: Un año antes, mi último día en Rio de Janeiro. El tiempo vuela.
  • Participación en el WEEF (World Education Engineering Forum) organizado por ACOFI en Cartagena, en un panel sobre MOOC. El lugar? El mismo en el que 5 años antes hicimos el EduCamp. :)
  • Viaje a Santa Marta después de 7 años, por invitación de la Universidad del Magdalena. Una pena no poder estar más tiempo.
  • Un conferencista muy entretenido cuestiona los sistemas de evaluación y de acreditación.  Con toda razón.

Octubre

  • Un sorprendente atardecer en Santa Marta, en medio de una de las sesiones de #explorArTIC :)
  • Octubre 20: me encuentro (y me engancho) con el trailer de The Day of the Doctor. 50 años de historia televisiva compilados (y musicalizados) de manera fantástica. Un minuto sobrecargado de interesantes (y muy especializadas) referencias de un ícono británico.  Sé muy poco sobre Doctor Who, y quedo con ganas de saber más.
  • Octubre 26: la última vez que vi a mi abuelita con vida. No alcancé a mostrarle las fotos de mi viaje a Europa. Sigh…

Noviembre

  • Noviembre 1: la última vez que hablé con mi abuelita
  • Noviembre 3: mi abuelita fallece. El día más triste del año
  • Una prueba de concepto exitosa: el Encuentro TESO (18 y 19). Mucho potencial!
  • Descubro más de la historia de Doctor Who. Cae bien para entretener mi tristeza. Noto que el tiempo siempre ha sido un factor clave de mi vida, y de alguna manera veo algunas de mis búsquedas reflejadas, por breves instantes, en las historias más recientes del Doctor. Recuerdo que uno ve en el mundo aquello que sus patrones mentales le permiten ver.  En lugar de una serie trivial, logro ver un trasfondo mucho más triste, mucho más esperanzador, mucho más épico. Me engancho con la banda sonora de la serie 5, y The Mad Man with a Box se convierte en una melodía recurrente en mi teléfono (y en mi cabeza).
  • Noviembre 23: The Day of The Doctor! En pantalla gigante y 3D, en Cinemark de El Tesoro. Risas, sorpresas, mucha emoción (en serio) e incluso algo de lágrimas (en serio!) durante la mejor experiencia cinematográfica que recuerdo en mucho tiempo. Y eso que es una serie de televisión! Contribuye, obviamente, la sensación de pérdida reciente, y algo de añoranza de una sensación de comunidad…  Noto que en todo esto hay algo más que una serie que llama mi atención. Lo importante es la razón por la cual lo hace. La búsqueda empieza.
  • Estimulante y refrescante trabajo con Explora en conjunto con Julián Ramírez y Alejandro Uribe, en la conceptualización de un eje de acción del proyecto de Parques Educativos de Antioquia. Ideas que empiezan a procesarse, posibilidades que empiezan a hacerse visibles.

Diciembre

  • Visita relámpago de Sylvia Currie a Medellín. Una estimulante, honesta, divertida y generadora conversación sobre comunidades. Me sorprendió lo refrescante que fue para mi el compartir con ella apenas un día.
  • Descubrí El Castillo del Poblado, un fabuloso lugar para alejarse del mundanal ruido. Y a unos pocos minutos de casa..
  • Alumbrados en Bogotá y Medellín con mi mamá. Tiempo en familia para el primer fin de año (en la vida de todos nosotros) en el que mi abuelita no está con alguno de nosotros, en el que no podremos hablar con ella. Mucha nostalgia.
  • Júpiter y tres de sus lunas son visibles en la noche decembrina, igual que hace dos años.  Me sorprende cuánto me he desconectado del cielo en los últimos tiempos…

 

Como decía, este listado no es exhaustivo.  Hay multitud de cosas que escapan a mi memoria en este momento y que, tal vez, no llegaré a recordar otra vez. Otras pertenecen a un lugar menos público, y quién sabe si llegarán a quedar escritas. Y así, con todos esos momentos, se tejen insospechadas conexiones que refuerzan los patrones mentales existentes o, tal vez, producen y producirán nuevas percepciones del mundo, las cuales podré ver en retrospectiva y entender como un relato consistente.  Tal vez.

Para algunas de las personas que ‘creen’ (es un acto de fé) en la numerología, cada nueve años empieza un nuevo ciclo vital. Los puntos de ‘corte’ son aquellos en los que los dígitos de la edad suman 9 (9, 18, 27, 36, etc.). Otros dicen que los ciclos son según el calendario. Depende a quién se le pregunte.   En todo caso, desde esta perspectiva el que está terminando sería el año 9 de mi cuarto ciclo.  Y se supone que es  un año de cierres, en el que tanto proyectos como montones de otras cosas se consolidan o terminan, dando paso a un nuevo ciclo con nuevos proyectos y nuevas posibilidades.

Pero esas posibilidades dependen, obviamente, de los pequeños momentos que construimos día tras día.  El cierre más duro y más generador a la vez sería, obviamente, la muerte de mi abuelita. Mientras que cosas como TRAL, lo que estamos haciendo en TESO o el trabajo con Explora serían las semillas de lo que viene en el nuevo ciclo. Y me entusiasma sentir que, aunque no tengo idea de qué me depara este nuevo ciclo, al final todo estará bien.

Ese convencimiento viene de la tranquilidad que me deja el compilado de momentos que constituyen el ciclo que estaría terminando. Hay mucho más que se habría podido hacer. Hay muchas cosas que habría podido hacer mejor. Pero lo que alcancé a hacer me deja la sensación de un deber cumplido (así sea parcialmente) y me hace pensar que, de manera mínima y con mucho por mejorar, he podido ser ese cambio que quiero ver en el mundo. Digo de manera mínima porque el reto sigue siendo enorme.

Lo bueno es que tengo un nuevo ciclo para seguir intentando.  Para buscar caminos que valga la pena transitar. Para seguir tratando de  entender cómo funciona este curioso mundo, y esta compleja época que nos tocó vivir. Para tratar de ser mejor de lo que fui hasta ahora. Con ánimo renovado para honrar y hacer justicia, en lo posible, al esfuerzo que mis antepasados hicieron para permitirme estar aquí.

Ese es el gran desafío por abordar. Bienvenido 2014, y gracias al universo por todo lo bueno, todo lo alegre y todo lo triste que viví en 2013. El inicio de un nuevo ciclo será una excusa para reencontrarme conmigo mismo. La búsqueda continúa.

Excelsior!

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Felices Fiestas!

Publicado en Educación y Sociedad

Un año más termina.  Al menos, para quienes somos ‘usuarios’ del calendario gregoriano, porque para el resto del planeta es un asunto bastante arbitrario.  En todo caso, ese ‘fin’ imaginario suele ser la excusa para hacer balances y propósitos.  Hay algo bueno en esto para nuestra psique (digo yo) y es la posibilidad de cerrar cosas y pensar en nuevos inicios.  Algo similar a lo que muchos de nosotros hacemos cuando cumplimos años.

Sin embargo, la falacia que queda en el fondo es que estos cierres no son momentos de quiebre en realidad, sino que hacen parte de un continuo mucho más complejo, que llamamos vida. Así, el fin de año no va a resolver automáticamente cambios de hábitos por más uvas que comamos o más vueltas que demos a la manzana con una maleta. Al final, el rumbo que toma nuestra vida (y por ende, el mundo) dependerá enormemente de lo que cada uno haga y, sobre todo, de la manera en la que respondemos a los incontrolables eventos que están en nuestro entorno.

Mis saludos de Año nuevo, desde que empecé a hacerlos, parecen estar marcados por algunas cosas comunes: por un lado, parece que con frecuencia tengo unas gripas espantosas en estas épocas (qué manera de celebrar el solsticio, caramba) y, por otro, hay un énfasis grande en la responsabilidad individual frente a cómo usamos el tiempo que tenemos, el cual se hace más tangible cuando llegan estas fechas.  O cuando, como en mi caso para este año, la muerte se acerca a nuestras vidas.

La muerte de mi abuelita, sin duda el evento personal más importante en este año que termina, me ha dejado con montones de cuestionamientos nuevos y con poco ánimo para cacharrear con la tecnología (lo cual es apenas un refuerzo de una tendencia que emergió desde inicios de año, pero esa es otra historia).  Al mismo tiempo, ha dejado en mí un gran interés por recuperar mi historia personal, acogerla y entenderla.  Parte de ese trabajo es regresar sobre lo creado y ver su sentido de largo plazo.

Por eso este año decidí no hacer un nuevo saludo sino revisar los de los años anteriores. Con excepción de 2010 (ese año fue época de Crisis/reboot), lo que se observa es una exploración técnica permanente (de Flash a Slideshare, dos años de videos y finalmente Prezi), y un tono que pasa de confrontador a irónico a esperanzador (extraña mezcla) y que hace énfasis, como decía antes, en el tiempo.  Este fue el de 2011:

Algo más que está en este saludo, que es cada vez más claro para mi, es que la tecnología por sí sola no nos servirá de mucho. Poco hacemos saturando de máquinas a poblaciones que tienen dificultades históricas que sólo serán exacerbadas por los aparatos.  Lo cual no significa que hay que olvidarse de la tecnología, pues no va a ir a ninguna parte. Significa que lo que hagamos (lo que hagan quienes trabajan con tecnología) debería incluir de manera prominente la intervención sobre los problemas de fondo, en especial en intervenciones de gran escala, tan populares a nivel político.

Este fue el saludo de 2012, que sigue vigente y es más optimista (digo yo):


Los propósitos siguen en pie: cuestionar todo (aunque como en todo lo demás, es mejor hacerlo con mesura), mantener la mente abierta (una salvaguarda del primer propósito, para mantener el equilibrio), y pensar/hacer/actuar diferente.  Este último puede ser el más difícil, en especial si el entorno invita/condiciona/obliga a actuar como siempre. Aparece la tensión entre el cuestionamiento y la capitulación.

Como cualquier otro año, 2014 tendrá millones de nuevos segundos. Miles de oportunidades. Cientos de ideas y personas nuevas. Montañas de hype. Pero una capacidad de atención limitada de parte de cada uno de nosotros. Es por eso que cada segundo cuenta.  Porque con cada decisión que tomemos, con cada cosa a la que dediquemos nuestra atención y tiempo, estaremos creando nuestro futuro.  Razón de más para cuestionar y prestar atención. Para no convertirnos en simples cajas de resonancia.

Ojalá 2014 esté lleno, ante todo, de sabiduría que nos permita elegir bien y dedicar nuestro tiempo a aquello que más ayude a mejorar el mundo.

Brindo por eso!

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The Maker / El creador

Publicado en Animación, Thoughts

En 2012, durante Anima Mundi en Rio, me encontré con un corto animado que me conmovió profundamente.  Supongo que, en parte, por haberlo visto en pantalla gigante y con un buen sonido (eso siempre ayuda).

Hace un par de semanas, no recuerdo por qué, el corto reapareció en mi cabeza.  Descubrí que ya había sido publicado en YouTube (antes sólo estaba el trailer) y volví a verlo, ahora con audífonos, una y otra vez.  Como me atraen bastante las bandas sonoras, encontré que la música de esta animación era parte de la obra de un fantástico compositor australiano llamado Paul Halley.

La pieza se llama Winter (Invierno), y es en sí misma una especie de ágil historia que cuenta de manera mágica el paso del otoño al frío del invierno y que, luego de incluir una serie de melodías que se vuelven rápidamente reconocibles, concluye en un emocionante e inesperado solo de violín que, con toda la esperanza, anuncia el cierre de un ciclo y la llegada de la primavera.

The Maker (El creador/hacedor) es un corto dirigido por Christopher Kezelos, otro australiano.  Está basado en Winter (por eso empecé hablando de la música) y, sin más preámbulos, aquí está.  Busque el mejor sonido y la mejor pantalla que tenga, por favor. Y no deje de verlo antes de seguir (pues voy a hablar de lo que pasa y no quiero arruinarlo):

Como decía, hace un par de semanas The Maker reapareció en mi campo de percepción. Poca idea tenía yo (“Little did he know“, como decían en Stranger than fiction) que cobraría un sentido fundamental días después, con la muerte de mi abuelita.

La frase con la que era promocionado el corto era “Life is what you make it” (algo como “La vida es lo que haces de ella”) y la historia que cuenta muestra a una extraña criatura (un conejo bizarro, diría yo) que, sin mayor información, nota que un reloj de arena se pone en marcha poniendo al tiempo en su contra.  A partir de un plano general contenido en un libro y usando los materiales que tiene a su alrededor, esta extraña criatura empieza a preparar a alguien semejante a él, aunque no idéntico. Un semejante que, luego descubre él, todavía no tiene vida.  Poner las piezas juntas no es suficiente.  Algo falta. Y el tiempo corre.

Ese algo no es educación, un buen libro, clases magistrales o demostraciones mecánicas. Después de mirar con cuidado, nuestro personaje encuentra en su libro la partitura de Winter  y, en ese momento, hace un nuevo intento de despertar a su creación, pero esta vez con música.  El solo de violín que está cerca del final de la pieza es el momento clave del corto, en el que finalmente la nueva criatura cobra vida.

Las pistas visuales sugieren que esto se trata de crear a una compañera, y eso pone un tinte romántico a la historia inicial. El abrazo que se dan los dos personajes parece reforzar esto. Pero, de manera inesperada, los últimos 30 segundos del corto cambian todo:  El personaje no estaba creando una compañera, sino a alguien que prosiguiera la tarea. Solo. El acto de creación se convierte así en un afán sin interés personal, en un intento desesperado de mantener el ciclo andando. De mantener la rueda girando. De darle la oportunidad al que sigue…

Nada más cercano a mis sentimientos frente a la muerte de mi abuelita.  Así como el texto de Holland me da esperanza, The Maker me ayuda a encontrar sentido. El indescriptible desprendimiento que tiene este personaje es exactamente lo que yo he recibido de mi abuelita y de mi mamá.  No sólo con música sino con cuidado y afecto han animado mi vida. Y aunque no me entregaron un manual de instrucciones (desde pequeño pienso que sería muy conveniente!), sí han vivido contra el tiempo (como todos lo hacemos sin saberlo) ayudándome a volar.

En el caso de mi abuelita, su momento de convertirse en un haz de luz ha llegado. Hizo lo necesario por nosotros. Nos animó (en el sentido del corto), nos enseñó. Deja dentro de nosotros un libro entero de recomendaciones para vivir, con señalización de cosas que funcionan y otras que puede ser mejor evitar. Por lo cual nunca dejaré de agradecerle. Así que ya tenemos los materiales. Tenemos la creatividad. Y el tiempo corre. Es hora de empezar a crear (o mejor, de seguir creando) caminos para que otros, parecidos a nosotros pero no iguales, los recorran. Solos de violín para animar e inspirar a otros. Para que la rueda siga girando.

La vida es lo que hacemos de ella. Lo que dejamos para los demás. Y la desaparición de uno de nosotros es sólo la oportunidad de que el ciclo siga ocurriendo. El reto, supongo, es vivir de manera generosa, para que los que vengan puedan hacer las cosas mejor que nosotros.

Little did he know…

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Un día triste / In memoriam

Publicado en ArTiC, Thoughts, TRAL, Uncategorized

El domingo 3 de Noviembre recibí una llamada de mi mamá a las 4:00 de la mañana.  Mi abuelita estaba en el hospital, muy grave.  Alrededor de las 4:30a.m., había fallecido.

Esta es la primera vez en mi vida que enfrento la muerte de una persona muy cercana. Si bien en el pasado un par de amigos habían muerto, en este caso se trata de la única abuelita que conocí y de la persona que, junto con mi mamá, se encargó de mi crianza. A ella le debo, sin duda, la mayor parte de lo que soy hoy. A su dedicación, su afecto y su imparable espíritu, que le permitió transformar las vidas de sus hijas contra viento y marea.

Luego de la llamada, preparé rápidamente viaje a Bogotá (incluso compré tiquetes en sentido contrario sin darme cuenta!).  Mientras tanto, en Bogotá mi familia se enfocaba en los asuntos pragmáticos: certificados, organización del funeral, etc. Y, en esa medida, tenían su atención ocupada en otras cosas.

En mi caso fue diferente. Tuve un largo rato para estar conmigo mismo, reflexionando acerca de lo que acababa de ocurrir. Lloré una y otra vez, y noté que lo hacía más por las cosas que siento que habría podido hacer mejor y no hice.  Lloré porque no tendría la oportunidad de escuchar de nuevo la voz de mi abuelita, de abrazarla o de darle un beso.  Lloré por no haber escuchado más sus historias, por no haber comprendido antes la difícil vida que tuvo que llevar, por no haber contado con más herramientas para entender las implicaciones de esas dificultades.

El 14 de diciembre, mi abuelita habría cumplido 94 años. Increíblemente, descubrí que no tenía conciencia plena de su edad.  Y he notado que, por alguna razón, siempre la percibí más joven de lo que era en realidad.  Tal vez siempre la ví con la misma edad que tenía cuando nos conocimos.  Por eso me maravilla pensar que bailó conmigo una pieza completa en mi matrimonio, a sus 92 años, o que tan sólo el año pasado se empeñó en arreglar por su cuenta (quién discutía con ella!) el jardín de la casa de mi mamá, a sus 93 años.  Mi abuelita (y mi mamá) vienen de una época y un mundo en el cual existía una relación muy especial con la tierra y con las plantas. Una relación que durante mucho tiempo no entendí pero que he llegado a admirar.

A sus casi 94 años, mi abuelita estaba completamente lúcida. Recordaba cada conversación, preguntaba siempre cómo estábamos, y cuando contestaba el teléfono lo hacía diciendo, habitualmente: “Dios te bendiga, mi hijito”. Voy a extrañar eso profundamente. Así como una pregunta recurrente que me hacía: “Cuándo es la vuelta?”.

Ví a mi abuelita por última vez el 26 de Octubre.  Y conversé con ella por última vez el 1 de Noviembre. Recuerdo que le pregunté de qué se había disfrazado para Halloween.. En esa última semana estuvo bastante inestable. Pero al hablar con ella, jamás habría podido imaginar que nos abandonaría tan pronto.  Eso me entristece mucho.  Saber que ya no habrá una nueva oportunidad para muchas cosas…

Una parte de mi sabe, racionalmente, que ella merecía descansar. Fueron muchos años y mucho esfuerzo, con una misión cumplida en exceso.  Mi abuelita fue, desde mi perspectiva, una verdadera heroína. Sin superpoderes que le ayudaran, enfrentó cada una de las pruebas que le lanzó un entorno hostil y una historia familiar plagada de patrones disfuncionales. En la medida de sus capacidades, hizo todo lo posible (y lo imposible!) para sacar adelante a dos generaciones (tres, si la incluimos a ella).

Sin que ella lo supiera, todas las decisiones que tomó fueron fundamentales para que cada uno de nosotros (sus hijas y sus nietos) estemos en el lugar en el que estamos. En mi caso personal, la posibilidad que he tenido de pensar en otros mundos posibles, de viajar por múltiples sitios, de tocar la vida de tantas personas de manera directa o indirecta, es una consecuencia inmediata de su esfuerzo (y por supuesto, del de mi mamá y mis tías). Es gracias a ella que mis reflexiones existen. Es gracias a ella que existo. Mi potencial de afectar al mundo es una amplificación de su potencial, y está marcado por los rasgos que la caracterizaron.

En una y otra ocasión he escuchado con gratitud que algo presente en los proyectos en los que me he embarcado es la generosidad.  Veo ahora que es inevitable que sea así, pues no puedo pensar en personas más generosas que mi mamá y mi abuelita. Y sé que es un rasgo que ellas emulan de sus propios abuelos. Encuentro fascinante que algo como esto se propague a través de generaciones, y que abra posibilidades insospechadas a medida que el tiempo pasa.

Durante el funeral, nos sorprendió la cantidad de personas que nos acompañaron, tanto en la velación como en la misa. Muchas personas acongojadas (y muchos desconocidos!), que me recordaron el complejo ser que fue mi abuelita y las múltiples facetas que tenía, de las cuales me temo que sólo conocí a fondo unas pocas. Para mi ha resultado inspirador descubrir la calidez y la enorme comunidad que fue tocada por mi abuelita. Hace que me sienta orgulloso y humilde a la vez.

No obstante, a pesar de todo esto, la nostalgia sigue estando presente. Acompañada por los recuerdos de las cosas que vivimos juntos, los cuales estoy tratando de recuperar en mi enredada cabeza y de escribir para poder conservarlos. Acompañada también por una observación atenta (en lo posible) de mis emociones y de lo que ocurre en mi entorno. Por una búsqueda del sentido existente en todo esto.  Que cae de perlas en un blog que tiene como título, justamente, reAprender.  La muerte, resulta, es una ineludible excusa para comprender mejor la vida.

Y en esa búsqueda de sentido veo el esperanzador papel que juega nuestra naturaleza católica, que en mi cabeza trata de articularse con ideas espíritas, o con la noción de que todo esto está anclado también en neuronas y sinapsis…  Al final, lo que siento con claridad es que hay algo más allá, lo que me da esperanza de encontrarme de nuevo con mi abuelita para poder, finalmente, decirle todo lo que no llegué a decirle.

En medio de esa búsqueda de sentido, Analia Ferraro compartió un texto de Henry Scott Holland, profesor de Divinidad en Oxford y canónigo de Christ Church, quien por allá en 1910 (nueve años antes del nacimiento de mi abuelita) realizó un sermón luego de la muerte de Eduardo VII, que incluía este bonito fragmento:

La muerte no es nada
Sólo me he refugiado en la habitación de al lado.
Yo soy yo, y tú eres tú.
Tal como fuimos el uno para el otro, seguimos siendo.
Llámame por mi diminutivo de siempre.
Háblame como solías. No cambies de tono. Ni solemnidad forzada, ni aflicción quiero escuchar.
Ríe como reíste siempre nuestras pequeñas bromas.
Juega… sonríe…Piensa en mi… reza por mí.
Deja que mi nombre siga siendo la palabra familiar que era.
Que sea pronunciado sin afectación, sin la más pequeña sombra.
La vida significa lo mismo que siempre, sigue igual que siempre.
Hay continuidad, absolutamente ininterrumpida.
¿Qué es esta muerte sino un accidente sin importancia?
¿Acaso debo desaparecer del pensamiento porque haya desaparecido de la vista?
Estoy esperándote… será sólo un rato.
Muy cerca de aquí, a la vuelta de esa esquina.
Todo está bien.

El epitafio que aparecerá en la tumba de mi abuelita (es irreal pensar que estoy escribiendo esto) es el siguiente:

Gracias por abrirnos el camino y enseñarnos a caminar

Te voy a extrañar profundamente, abuelita. Espero lograr reconstruir la mayor parte de tu historia. Y cuento con que seguirás cerca, cuidándonos como lo hiciste durante toda tu vida. Estoy seguro de que estás en un buen lugar, porque te lo mereces. Porque sin saberlo lograste cambiar la vida de muchísimas personas gracias a tu esfuerzo y tenacidad.

¿Nuestro reto? Hacerlo mejor. Seguir intentando, seguir aprendiendo y hacerlo mejor. Lo que tú lograste será la inspiración para seguir caminando. Para abrir nuevos caminos. Para superar los obstáculos que aparezcan. Esa será la mejor forma de honrar tu memoria y tu vida.

Nos encontraremos de nuevo a la vuelta de esa esquina. Para bailar juntos una vez más.

Bailando con mi abuelita

A pesar de la nostalgia, todo está bien. Simplemente, gracias.

Te queremos. Te extrañamos.

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Cuatro claves (de lo que nos falta por hacer) #IBERTIC

Publicado en Educación, Educación y Sociedad, Transformación de la Educación

En Mayo (cómo pasa el tiempo!) fui invitado por la Organización de Estados Iberoamericanos a participar en un muy interesante encuentro de expertos, dedicado a conocer, analizar y discutir las perspectivas de trabajo del naciente Instituto Ibertic (En Septiembre pasado hubo un segundo encuentro al cual lamentablemente no pude asistir, pues estaba de vacaciones preprogramadas).

Como parte de la invitación, hice parte de un panel en compañía de Mariana Maggio (Argentina) y Tarek Chehidi (Túnez), titulado “Las TIC en la escuela”.  Así que acordamos con Mariana una estructura general para nuestras intervenciones, enfocada en proponer algunos asuntos clave que, desde nuestra perspectiva, constituyen retos que nuestros sistemas educativos tienen pendientes a gran escala.

Aquí está el video del panel, cortesía del equipo de Ibertic.  Inicia Tarek, luego va Mariana en 17:38 y después yo en 38:04:


Los cuatro desafíos en los que decidí enfocarme fueron:

  • De la enseñanza al aprendizaje
  • De la centralización a la distribución
  • De miradas fragmentadas a comprensiones globales
  • De la posibilidad a la realidad

A los cuales agregué, a modo de cierre, uno más: De esperar el futuro a crear el futuro.

Por supuesto, todos estos desafíos se desprenden del trabajo que he venido realizando en estos últimos años (incluida la experiencia de TRAL, que en ese momento estaba en plena ejecución), y de los convencimientos y comprensiones emergentes que han aparecido por causa de él.  Lo que significa que representan una mirada muy específica, que no constituye una solución ni muestra un camino único.

De hecho, esas cuatro ideas tienen mucho por detrás.  Uno podría tomar cualquiera de ellas para discutir acerca de las plataformas tecnológicas que usamos y lo que implican, de las estructuras organizacionales, de pedagogía, de didáctica, del sentido de la educación, etc.  Y, al mismo tiempo, no tienen que ver directamente (ni exclusivamente) con la integración de tecnología informática. Es por eso que me parecen particularmente interesantes.

Aquí están los slides que utilicé:

Cuatro claves (de lo que nos falta por hacer) por Diego Leal

Un detalle especialmente agradable de esta invitación de Ibertic, fue la oportunidad de encontrarme de nuevo con Vera, Luz, Machi, Paola, Melina, Mariana, Javier, Maria Teresa y muchas otras personas con quienes tenemos importantes resonancias en cuanto a ideas y, por qué no, sueños.  También fue una excusa para hacer la sesión sincrónica de TRAL desde el Colegio Las Cumbres, algo sobre lo que no he escrito aún pero que recuerdo como una de las experiencias más extrañas y estimulantes que recuerdo.   Justamente, Javier me hizo una corta entrevista en esa ocasión, hablando acerca de TRAL. Nótense las ojeras del entrevistado (ouch):

Así que, bueno, aquí están estos cuatro retos en 2013. Dentro de varios años veremos qué tanto logramos avanzar en ellos.

Gracias a Ibertic por la invitación!

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Por qué un blog?

Publicado en ArTiC, Cursos Abiertos, TRAL, Web 2.0, Web 2.0 Tools

Melina Masnatta me invitó hace unas semanas a una conversación muy informal, para compartir mi experiencia usando blogs con los participantes en el Diploma Superior en Currículum y prácticas escolares en contexto ofrecido por FLACSO en Argentina.

La conversación, que hicimos a través de un Hangout, terminó siendo muy poco conceptual y más cercana a mi experiencia personal. Si de algo me he convencido en este tiempo (aunque parezca evidente) es de que no hay una única manera de usar estas herramientas, así que la conversación terminó estando muy marcada por la utilidad que un blog personal ha tenido para mi.  En otras palabras, puede que para otros no tenga el mismo sentido (ni valor).  Su kilometraje puede variar. :)

Aquí está la entrevista:

De todo lo dicho, destacaría nuevamente el papel que el blog juega como herramienta de escritura reflexiva y como soporte metacognitivo.  La posibilidad de observar el propio pensamiento (así sea de manera parcial) ha significado, para mi, la apertura de múltiples puertas que me han llevado a exploraciones que hace algunos años eran inimaginables.  Mi blog, como espacio para encontrar mi propia voz y documentar mi proceso personal de aprendizaje, es uno de esos lugares en los que siento que estoy construyendo mi autonomía. Lo cual no es un asunto menor.

Por eso, que exista una audiencia (si existe) es una grata sorpresa. Significa que las reflexiones y dudas que cualquiera de nosotros tiene son compartidas por otros. Significa que lo que compartimos permite a otros encontrar significados que están fuera de nuestro control, pero que nos enriquecen a todos.  Significa que, de algún modo, lo que hacemos importa. De nuevo, no es un asunto menor.

La entrevista coincidió (felizmente) con el inicio de actividades de la nueva cohorte de TRAL, así que cae de perlas para una pregunta que más de un participante se hace cuando llega a este tipo de experiencia en línea: ¿por qué un blog? ¿cuál es el punto? ¿No basta con las ‘redes sociales’?

En mi caso personal, puedo ver un antes y un después reflejado en el momento en el que empecé a escribir en público. Sigo convencido de que esta herramienta tienen un potencial fabuloso para resignificar nuestra relación con el aprendizaje.  Pero, en cualquier caso, se trata sólo de herramientas. Depende de cada uno permitirse explorarlas y encontrar (o no) en ellas un sentido que nos convierta en mejores aprendices.  Aunque no sea el uso más popular, lo cierto es que está al alcance de todos.

Basta con intentarlo. :)

Gracias a Melina por un rato de conversación muy agradable!

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