En qué ando?

ADVERTENCIA: Si es su primera vez por aquí, no olvide que al igual que cualquier persona, puedo estar equivocado. Consuma con precaución. 🙂

Este tipo de entradas se han vuelto recurrentes. Cuando me tardo algo de tiempo en escribir, me gusta dejar un registro de las cosas en las que estoy involucrado actualmente, pues (obviamente) son escenarios y estímulos importantes para mi ambiente personal de aprendizaje. La mayoría de ellas, como es de esperarse, tienen relación directa con mi trabajo actual con la Universidad EAFIT.  Así que aquí vamos:

  • Para la Fundación ExE, seguimos realizando el acompañamiento al desarrollo de la Red de Liderazgo Escolar.  Este es un proyecto difícil, pues se trata de expandir a un entorno en línea una experiencia presencial muy rica que se lleva a cabo con rectores de instituciones educativas, una población no sólo muy ocupada sino con habilidades tecnológicas que, en muchos casos, todavía son incipientes.  El proyecto ha sido una excusa para conocer a fondo la plataforma WordPress/Buddypress, y recordar que estamos trabajando con software que sigue en desarrollo, con las ventajas y desventajas que esto conlleva (en especial, que hay cosas que necesitamos para nuestro contexto específico y no existen, así que hay que desarrollarlas). También ha sido una oportunidad de profundizar en temas de experiencia de usuario, diseño de interacción, y de empezar a experimentar (de manera tímida todavía) con metodologías ágiles para la gestión de proyectos de desarrollo.  Esta Red ha significado, para mi, regresar de lleno a una faceta de desarrollo de software que hacía rato no vivía, y enfrentarme a procesos de coordinación que habían sido bastante escasos desde hace rato.
  • Con la Secretaría de Educación de Medellín, estamos en el diseño de una plataforma de acompañamiento para los procesos de orientación vocacional de jóvenes de grados 9, 10 y 11 de dos comunas de la ciudad. Este es un proyecto muy interesante, en donde he podido aprender un montón respecto a este tema, y en donde se ponen en juego múltiples áreas que, felizmente, no han sido ajenas a mi experiencia. Al mismo tiempo, es una responsabilidad enorme, pues algo curioso es la precariedad de estos procesos. Si hace 20 años uno se quejaba de que no tenía suficiente información para decidir, resulta que después de toda una revolución informacional seguimos en las mismas. Lo retador ha sido articular una propuesta que concibe a este problema desde una perspectiva informacional, pero articulada con aspectos psicológicos de identidad, capacidad y posibilidad.  Por lo pronto, de aquí ha surgido la idea del APA como un mapa de posibilidad, algo que no había visto antes.  Un entorno nuevo, muy retador y con muchas posibilidades por descubrir. ¿El pero del asunto? No hemos podido conseguir un ingeniero con experiencia en desarrollo en PHP, ojalá sobre Joomla/Jomsocial (la plataforma que tiene la Secretaría de Educación). Ese, de hecho, es un asunto que está empezando a volverse prominente: necesitamos más capacidad instalada en ciertas áreas.
  • En el Plan TESO (con el municipio de Itagüí), los retos siguen siendo enormes. Hay una labor permanente de equilibrio entre los resultados de corto plazo, propios del sector público (y de una noción de control político que suele concentrar la mirada en el hoy), y la visión y objetivos que el Plan se ha trazado.  Junto con Zavil Palacios, estamos en el diseño de un diplomado sobre Competencias del siglo 21, en donde el reto es lograr que docentes de todas las áreas diseñen experiencias de aula que integren de manera incremental algunas de las llamadas “competencias del siglo 21” (nos estamos enfocando en autonomía, pensamiento crítico, creatividad, colaboración, comunicación y convivencia) y que, además, instalen un proceso sostenible en el tiempo. En pocas palabras, lo que todo proceso de formación espera (nada nuevo aquí).  Lo fascinante ha sido el rebote de ideas con Zavil, y el proceso de construcción y depuración del escenario en el que esperamos que ocurran cosas, alimentado por los EduCamp, por ArTIC y por la gran experiencia que Zavil tiene como docente. Aquí estará operando la plataforma tecnológica habitual desde ArTIC (sigo siendo terco en ese sentido, así pocas personas entiendan lo que hay detrás de ello), pero tendremos una intensidad presencial muy alta, que hace difícil (al menos en este momento) volver esta una experiencia abierta. Como en la época de los EduCamp, mi intención aquí es poner a prueba ideas, aprender un montón y luego explorar si es factible llevarlas a un entorno en línea.
  • También en el Plan TESO, sigo acompañando (no tan de cerca) el diseño de los procesos de formación del resto de docentes.  Aquí el reto es altamente complejo, pues se trata de diseñar una oferta articulada que atienda distintos niveles de habilidad y de interés, buscando una pertinencia que los programas de orden nacional con frecuencia no pueden atender. Hay mucho para decir en este sentido, pues a medida que pasa el tiempo es más clara para mi la abrumadora complejidad del entorno en el cual habitan los docentes, en donde lo tecnológico es un tema menor cuando se considera el panorama general de su labor. Y no son solamente percepciones. En un estudio que hicimos el año anterior (no publicado aún) sobre las necesidades de formación docente en el municipio, uno de los hallazgos más inesperados (al menos para mi) es que un tema de alto interés es la salud mental (tanto personal como de los estudiantes).  Indudablemente, hay mucho más por explorar aquí y con seguridad estos son asuntos que otros proyectos habrán indentificado.  Pero eso no reduce lo inquietante del mensaje. ¿Será que estamos tratando de atender asuntos de salud mental de fondo con tabletas (tanto tecnológicas como farmacéuticas)?
  • Por último, en TESO estoy asesorando los procesos de interacción docente.  Aquí estamos poniendo en marcha un consultorio (de diseño instruccional, digo yo) para algunos docentes del municipio, y organizando el tema de redes y comunidades en línea, especialmente retador dado el alto nivel de presencialidad (y el escaso tiempo) que una comunidad escolar tiene. La clave aquí sigue siendo el capitalizar cualquier escenario de construcción de red humana para extenderlo (en donde sea posible y tenga sentido) a un entorno en línea.

Lo anterior conforma, en general, lo que yo llamaría los proyectos de desarrollo en los que estoy involucrado.  La universidad tiene interés en consolidar un equipo de redes y comunidades, con fuerte foco en temas de aprendizaje en red, así que todos los anteriores son escenarios en donde ese equipo explora, aplica y experimenta con diseños de interacción (humana), para decantar y comunicar lecciones locales.  Desde mi perspectiva, hay otros escenarios igualmente importantes en la línea de los cMOOC (o mejor, como Howard Rheingold sugería hace poco, DOOC -Distributed Open Online Course/Community-), que tienen una orientación más fuerte hacia la formación en estos temas:

  • TRAL inicia su primera cohorte de 2014 la próxima semana.  Este sigue siendo un escenario muy rico, en el que me temo que no he llegado a involucrarme del modo en el que quisiera (estoy pensando en lo que pude hacer en su momento en ELRN, GRYC, DocTIC y ArTIC), así que esta será una nueva oportunidad para tratar de observar de manera juiciosa toda la riqueza que está involucrada en una experiencia de aprendizaje distribuido, incluso si no es ‘masiva’.  TRAL ha logrado convocar las voluntades de personas de diversos lugares de Ibeoramérica, y es un caldo de cultivo muy potente de ideas y reflexiones sobre el aprendizaje en red, así que es un desafío permanente sistematizar de mejor manera todo lo que va apareciendo en esta experiencia.  Debo decir que estimo muchísimo a TRAL por todo lo que ha ocasionado, así como por las insospechadas relaciones que ha hecho posible.  Hay un reto enorme aquí a nivel local, en todo caso, y es desarrollar capacidad para el diseño y facilitación de este tipo de formatos, así como construir un discurso más sólido respecto al aprendizaje en red.
  • Están en el tintero algunas otras posibilidades en la línea de TRAL, sobre las cuales es muy pronto para hablar. Si se concretan, sin duda serán igualmente estimulantes. 🙂

Por último, las próximas semanas serán algo movidas en términos de presentaciones y participación en eventos:

  • El 22 de Abril a las 11:00CO estaré participando en un webinar organizado por Universia, sobre el tema de MOOC (el cual se resiste a salir de mi panorama (-: ).  Este webinar hace parte de las actividade previas al Encuentro de Rectores de Universia que ocurrirá a mitad de año en Rio de Janeiro.
  • El 23 de Abril a las 14:00CO tengo a mi cago una charla sobre “Aprendizaje en red” en la Universidad EAFIT. Coincidió justo con el inicio del primer nivel de TRAL. Feliz coincidencia!
  • El 25 de Abril estaré en un conversatorio en Parque Explora con Michel Bauwens, uno de los promotores más destacados de los temas de acceso abierto en el planeta. Una estupenda oportunidad. A michel lo conocí brevemente en Berlín, en el International Commons Conference a la que fui invitado en 2010.
  • Del 26 de Abril al 3 de Mayo estaré en Buenos Aires, en un nuevo encuentro del instituto IBERTIC de la OEI.  Tendremos conversatorios circulares (un experimento liderado por Vera Rex) y mesas de trabajo enfocadas en el tema de la evaluación en experiencias 1:1. Algunas cosas para decir a partir de la experiencia en el Plan TESO, y mucho para aprender de todos los invitados!
  • El 9 de Mayo, estaré en Bogotá en el foro “Desafíos de la Educación” organizado por CognosOnline. Tendré a mi cargo una presentación sobre ese tema, la cual todavía se está cocinando.  Ese mismo día, en la tarde, asistiré a la conferencia Educación + Innovación = Desarrollo, en la que presentaremos la experiencia de Proyecto 50 en la Universidad EAFIT.
  • el 30 de Mayo, posiblemente estaré hablando acerca de los aportes de la ingeniería de sistemas a la integración de TIC en la educación, por una amable invitación de la Universidad del Valle.

En paralelo a este montón de temas, he intentado mantener un ritmo juicioso de lectura, pues es claro que hay mucho sobre lo que necesito aprender y que hay múltiples conexiones que esperan ser exploradas:

  • Terminé I thought it was just me, de Brené Brown.  Es una obra de divulgación general de un estudio sobre la vergüenza (shame) y el impacto que tiene en nuestras vidas.  Si bien está más enfocado en la forma en la cual las mujeres viven esta situación, aplica perfectamente para la mayoría de nosotros.  La vergüenza, más que la culpa, se consolida como uno de los mecanismos de control social más peligrosos de nuestra sociedad, y Brown explora no sólo los relatos de diversas situaciones, sino que a partir de su estudio propone una serie de acciones útiles para identificar y cuestionar la vergüenza, mientras se desarrolla resiliencia frente a ella.  Es un libro muy revelador, muy interesante y que, sin caer en la auto-ayuda, está lleno de ideas valiosas para mejorar nuestras vidas y relaciones.  Todo que ver con los asuntos de orientación vocacional y con algunos elefantes que siguen presentes en los procesos de formación docente.
  • Terminé Where good ideas come from, de Steven Johnson. Es una recopilación muy entretenida de una serie de factores que, desde la perspectiva de Johnson, a lo largo de la historia han sido (y siguen siendo) esenciales para la generación de buenas ideas y, por ende, de aquello que llamamos innovación. Usando como hilo conductor el viaje de Darwin y la forma en la cual sus ideas terminaron expresadas en El Origen de las Especies, Johnson propone conceptos como el adyacente posible, redes líquidas, corazonadas lentas, serendipia, error, exaptación y la importancia de las plataformas como aspectos clave para la generación de buenas ideas.  Como es de esperarse, hay mucho tránsito entre la historia y el momento actual, pues Johnson es un gran defensor de la tecnología computacional como elemento transformador de la realidad.  Aquí hay una serie de ideas de fondo que, cuando se miran en conjunto con Make Space (de Scott Doorley y Scott Witthoft), adquieren una nueva dimensión en lo que a diseño del espacio se refiere. Muy pertinente para el diseño del diplomado.
  • Terminé Drive, de Daniel Pink. Otra obra de divulgación general, en la que se aborda lo que Pink llama Motivación 2.0 (lo de las versiones es puro hype… no termina de convencerme) y se explica por qué está dejando de funcionar en nuestros espacios coelctivos.  Este tipo de motivación, sencillamente, es la que llamamos motivación extrínseca.  Muy conductista, muy de premio y castigo.  Y que junto con lo instintivo conforman dos de los impulsos de la actividad humana.  Pink se concentra en explicar un tercer impulso (el de la motivación intrínseca) y lo caracteriza a través de tres elementos esenciales: el logro  de la autonomía (diferenciado en términos de tarea, tiempo, técnica y equipo), el desarrollo de la destreza y la búsqueda de propósito/sentido vital. El libro incluye, además de un simpático resumen de las ideas centrales (muy útil!), una discusión algo breve respecto a cómo estos asuntos pueden plantearse en espacios familiares y escolares, pues su foco son los espacios de trabajo/organizacionales.  Ideas muy provocadoras y útiles en el contexto de los temas de orientación vocacional.
  • También leí Farenheit 451, de Ray Bradbury.  Junto con Un mundo feliz y 1984, este podría ser el tercer miembro de una ‘trilogía distópica’ (si tal cosa existiera). Esta es ciencia ficción clásica, que como es frecuente en este género plantea un mundo que es una alegoría de nuestra realidad.  El asunto del lenguaje como herramienta de base para acercarse al mundo está tan presente aquí como en 1984, así como el escapismo del entretenimiento de Un mundo feliz, pero sin soma.  Como de costumbre, hay mucho para decir respecto a lo que esta trilogía representa para alguien que está dedicado al tema de la tecnología en el aprendizaje, pero baste con señalar un par de cosas: primera, podemos decir todo lo que queramos respecto a los lenguajes audiovisuales pero, si hemos de considerar lo que propone Orwell, es muy peligroso esta pretensión de sustituir un lenguaje (el textual) por otro. Lo audiovisual no puede ser una justificación de no lectura, pues el manejo de las palabras es igualmente importante para expresar nuestras ideas y para entender el mundo. Esto es algo que todavía estoy procesando. Segundo, como lo pondría Postman, tal vez Huxley tenía razón. Sólo que en lugar de una tableta de soma, nuestras tabletas tecnológicas (como símbolo tangible y personal de la industria del entretenimiento) son el mecanismo de evasión por excelencia, tanto para los adultos como para los más pequeños.  Si el niño está ‘poniendo problema’, tenemos una tableta que nos ayuda a ‘calmarlo’. Que no sea farmacéutica es algo temporal (pues ya vendrá la ritalina cuando haya un diagnóstico de ADHD).  Esto es algo que también estoy procesando, así que son zonas grises con ALTA posibilidad de error. Pero bastante inquietantes en el largo plazo.

Todo lo anterior se enlaza, por supuesto, con las cosas que estoy leyendo en este momento:  To save everything click here (de Evgeny Morozov), Interface design for learning (de Dorian Peters), Personal Kanban (Jim Benson) y Getting results the agile way (de J.D. Meier).  Más diversos papers y material relacionado con los proyectos específicos. Lo suficiente para tener un plato lleno.

En eso ando, entonces. Como de costumbre, en la búsqueda del equilibrio.  🙂

Sobre el autor

Soy Diego Leal . Quiero entender cómo funciona el mundo y ayudar a otros a hacerlo. Para ello trabajo en el diseño e implementación de experiencias de aprendizaje en red con uso de tecnología, que nos den pistas sobre cómo podemos aprovechar el potencial de los recursos con los que contamos para mejorar nuestro entorno. Me sorprende lo poco que sabemos y lo mucho que creemos saber.

©2017 Diego E. Leal Fonseca. Partes de este sitio están disponibles bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA

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