El silencio…

Creo que es otra vez momento de reflexionar acerca de una pregunta que alguna vez ya me había hecho en Enero: ¿Por qué no escribo?

Y no es una reflexión sencilla porque me obliga a enfrentarme a mis propias limitaciones. Y ser tan crudo en público no es una tarea sencilla... En todo caso:

  • Saturación: Tengo demasiados temas en paralelo, y mi pobre cabeza/cuerpo están empezando a rebelarse. ¿Cómo lo hacen? Desconectándome. um, eso no quiere decir que me queod inconsciente por ciertos periodos de tiempo :D, sino que empiezo a navegar, a ver televisión, y me cuesta trabajo enfocarme, y abandonar esas actividades de "desconexión". (Será que tengo síntomas del desorden de atención del que leí alguna vez en HBR? :O )
  • ¿Será que tengo una tendencia natural a "procastinar"? (Ya se, el verbo no existe en español, pero sabemos lo que significa... ni modo)
  • Prioridades: Escribir no es taaan prioritario. Se puede vivir sin ello. Sobre todo cuando hay que entregar mil informes y resolver mil problemas de cada uno de los mil proyectos que tenemos andando... Gee...
  • Hay que escribir bonito: Desde que empecé he tratado de acostumbrarme a escribir más corto, más tranquilo, más informal. Todavía no lo logro. Como en enero, este post es un nuevo ejercicio en ese sentido...
  • Hay que decir cosas importantes: La misma historia. Todavía no logro superar esto. Tal vez debería sentirme cómodo si de 1000 posts que realicé, tan sólo uno dice algo realmente importante. ¿Será pretencioso querer que cada post diga algo realmente importante? El problema es que si no escribo por esta razón, entro en un círculo vicioso, pues no escribo porque no tengo nada importante para decir, y no digo nada importante porque no me atrevo a escribir. Ja. Qué lata...

Algo muy significativo es que hace mucho tiempo no escribía nada en este blog ("La Mirada Indiscreta"). El mismo destino ha tenido "Divertimento". Y lo que escribo en .Edu.Co.Blog son reportes de eventos a los que asisto, pero con poca reflexión. Lo curioso es que no es falta de tema. Tal vez es simplemente falta de decisión.

Ahora, hay otro factor relevante: En la medida en que soy contactado por personas que han encontrado algún valor en lo que queda escrito aquí, mi nivel de tensión frente a la tranquilidad con la que puedo/debo escribir aumenta. ¿Eso significa que el blog se me está volviendo una responsabilidad adicional, y no un escape de la responsabilidad?

Caramba, puede ser así. Y todos sabemos que lo que se torna demasiado serio deja de ser divertido y atractivo. Qué pereza ser serio. :D

Así que tal vez tengo que pedir excusas adelantadas a mis lectores y anunciar que haré lo posible por escribir lo que se me antoje (Um, esa es la idea de tener un espacio propio como este, no?). Todo esto me lleva, una vez más, al dilema de para quién se escribe: ¿Para mis lectores (reales o imaginarios, pues nadie comenta.. ;) )? ¿O para mi mismo?

¿En realidad tengo una responsabilidad con mis lectores potenciales, o debo asegurarme de ser responsable sólo conmigo mismo?

Y una pregunta más: ¿Qué de lo que hago cada día es susceptible de ser comentado aquí? ¿Qué es/debe ser confidencial? ¿Hasta qué punto debo autocensurarme?

Dudas, dudas y dudas... Si en 11 meses escribo un nuevo post sobre todo esto, ojalá sea para haber avanzado...



Sobre el autor

Soy Diego Leal . Quiero entender cómo funciona el mundo y ayudar a otros a hacerlo. Para ello trabajo en el diseño e implementación de experiencias de aprendizaje en red con uso de tecnología, que nos den pistas sobre cómo podemos aprovechar el potencial de los recursos con los que contamos para mejorar nuestro entorno. Me sorprende lo poco que sabemos y lo mucho que creemos saber.

©2017 Diego E. Leal Fonseca. Partes de este sitio están disponibles bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA

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