Second Life

Second Life (SL) constituye otra de las llamadas "revoluciones" de Internet en los últimos tiempos (las cuales deben ser puestas en su verdadera dimensión, como traté de señalar en otro post).

Cuenta ya con poco más de 4.000.000 de usuarios y, en mi opinión, está reproduciendo con bastante rapidez la mayoría de los vicios que encontramos en nuestro mundo real (nuestra First Life). Y no me refiero al uso de sustancias psicoactivas ni nada del estilo, sino a todo el tinglado económico que se encuentra en su interior.

Ahora, entiendo claramente que ese empuje que da el sector privado es el que ha ayudado a que SL se desarrolle tan rápidamente (dicen que está moviendo alrededor de US$500.000 diarios), pero me produce algo de escozor entrar y encontrarme, no con un sitio para conocer personas de otros lugares con intereses similares a los míos (um, esto suena igual al propósito de las salas de chat y de nuestro antiguo y poco estimado IRC), sino con un mundo lleno de publicidad de todo tipo (de TODO tipo, incluyendo islas completas dedicadas a "entretenimiento adulto"), en el cual lo que me da prestigio son las acciones y objetos (scripts, al fin y al cabo) que tengo, y la cantidad de Lindens (la moneda de SL) que pueda adquirir...

Esa es una parte de la cara fea de SL (al menos para mi). Sin embargo, tiene una cara realmente interesante, desde una perspectiva educativa. Hace un par de semanas, durante el seminario Online Connectivism (liderado por George Siemens), un grupo de personas sugirió realizar una visita guiada a SL. Tuve la oportunidad (y buena fortuna) no sólo de acceder a SL, sino de encontrar al grupo que estaba realizando la visita. Y terminé asistiendo a una clase en la cual nuestra guía, quien se encontraba en Pensilvania, nos ayudó a un pequeño grupo de docentes de (Colombia, obviamente) Inglaterra, Rumania y Estados Unidos (entre otros), a entender mejor de qué se trata SL y qué se puede hacer con él.

Nuestra guía (FL: Beth Ritter-Guth, SL: Desideria Stockton) nos regaló una caja con unas cuantas cosas básicas, nos llevó de paseo a una isla propiedad de la Universidad de Harvard, y nos dió algunas ideas respecto a lo que se podría hacer con SL en un aula de clase. Asuntos bastaaaaante básicos, pero que me permitieron entender mejor SL. Lo curioso es que creé mi cuenta en Octubre, pero sólo hasta hace un par de semanas empecé a encontrarle posibilidades reales al asunto, gracias a esa visita guiada.

Lo cierto es que es un terreno que apenas estoy empezando a explorar, y que encuentro muy interesante. No puedo evitar preguntarme qué tipo de cosas podrían hacerse en Educación Superior (en especial en formación de docentes) usando una conexión de alta velocidad para SL. Son evidentes las posibilidades para los diseñadores o arquitectos. Incluso para los administradores de empresas... Habría que pensar un poquito en el potencial para los programadores...

Pero el potencial más inmediato lo veo en la interacción entre las personas, dada mi propia experiencia. Fue de suprema utilidad tener una guía que conociera mejor SL, y contar con un grupo de compañeros tan novatos como yo. Juntos aprendimos a crear objetos, notas y a compartirlos entre nosotros. Exploramos parte de la isla de Harvard, y volamos juntos hasta un tribunal en construcción. En fin, pude experimentar un nivel de camaradería que hacía tiempo no percibía en ninguna aplicación de Internet. Me pregunto si este tipo de vivencia aplicará para otro tipo de docentes, si SL podría ser una excusa entretenida para avanzar en la consolidación de comunidades profesionales...

Como de costumbre, muchas preguntas y poco tiempo para explorar sus respuestas. Por lo pronto, me queda la tarea de tratar de seguirle el paso a mis compañeros de tour.

Aquí está una foto de la visita que tuvimos. Nuestra guía es la del veltido rosado. Yo soy el tercero de derecha a izquierda, el de la chaqueta negra. Mi nombre en SL es Qadmon Celt. No hay tanta gente registrada de Colombia, así que sería simpático poder realizar visitas guiadas con otros docentes del país. Ahora, lo cierto es que SL sí necesita unos anchos de banda razonables para que la experiencia sea memorable (no se logra con modem, digamos), que tal sólo se encuentran en algunas de nuestras instituciones de educación superior, o en conexiones privadas de banda ancha...

Para cerrar por ahora, SL es otro de esos juguetes tecnológicos que nos hacen perder la perspectiva en ocasiones. Pero que resulta muy prometedor y que genera posibilidades que antes no teníamos. Juguete o no, vale la pena conocerlo.

Dejo aquí un video de Jeromy Koester (que encontré a través del blog de David Warlick), que muestra de manera muy clara algunas de las posibilidades de SL:

Como en muchos otros casos, en SL nuestro nivel de participación (como país) es casi nulo. Hasta el momento no hay prácticamente nadie haciendo el tipo de cosas que Koester muestra (me pregunto si llegaremos a ver una isla de Uniandes o de la Nacional, por ejemplo). De hecho, de las personas que están en el área de eLearning, me he encontrado con muchas que ni siquiera han oído hablar de SL.

En mi humilde opinión, es nuestra responsabilidad el estar enterados de las nuevas cosas que aparecen. Tenemos que estar ENTERADOS. Tenemos que PARTICIPAR. Y es una pena que no tengamos el tiempo suficiente para explotar estas herramientas de una mejor manera...

Nota mental: Tengo que seguir hablando al respecto.


Sobre el autor

Soy Diego Leal .

©2017 Diego E. Leal Fonseca. Partes de este sitio están disponibles bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA

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